Tras la oficialización del respaldo de Chile, Brasil y México a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet, se confirmó que el próximo secretario general deberá provenir de América Latina, lo que activa una competencia directa con otros nombres ya inscritos desde la región.
En este escenario, Rafael Pizarro, analista político y director de Administración Pública de la UTEM, explicó que Michelle Bachelet enfrentará una contienda compleja, marcada por trayectorias diplomáticas consolidadas y el peso que tendrán los equilibrios políticos.
Entre las candidaturas confirmadas figura la costarricense Rebeca Grynspan, actual secretaria general de la UNCTAD; el argentino Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica; y la diplomática ecuatoriana Ivonne Baki, con estrechos vínculos en Washington.
El proceso de selección contempla varias etapas, desde la presentación formal de candidaturas hasta la recomendación del Consejo de Seguridad y la votación final de la Asamblea General, instancia que definirá quién liderará Naciones Unidas a partir de enero de 2027.